
A diferencia de otras ciudades que han demonizado a sus artistas urbanos, el arte callejero berlinés es un integrante básico de la escena cultural de la ciudad. Toda ella es un lienzo. Berlín se ha convertido en un imán para los artistas que producen su arte en las superficies de hormigón. Muchas discotecas y bares están decorados con graffiti, lo cual contrasta directamente con los locales de los Estados Unidos. Es precisamente por estas pintadas, por lo que muchos turistas se adentran en los establecimientos berlineses con curiosidad y asombro. El arte urbano y sus influencias crecen a pasos agigantados.